viernes, 8 de marzo de 2024

Hace 68 años Perón le respondía a Aramburu, con esta carta, sus cobardes acusaciones.

 



Carta de Perón a Aramburu 8 de marzo de 1956 


Escrito por Juan Domingo Perón. 


República de Panamá, 8 de marzo de 1956


Al General Aramburu. Buenos Aires


He leído en un reportaje, que Ud. se ha permitido decir que soy un cobarde porque ordené la suspensión de una lucha en la que tenía todas las probabilidades de vencer. Usted no podrá comprender jamás cuánto carácter y cuánto valor hay que tener para producir gestos semejantes. Para usted, hacer matar a los demás, en defensa de la propia persona y de las propias ambiciones, es una acción distinguida de valor.


Para mí, el valor no consiste —ni consistirá nunca— en hacer matar a los otros. Esa idea sólo puede pertenecer a los egoístas y a los ignorantes como usted. Tampoco el valor está en hacer asesinar a obreros inocentes o indefensos, como lo han hecho ustedes en Buenos Aires, Rosario, Avellaneda, Berisso, etc. Esa clase de valor pertenece a los asesinos y a los bandidos cuando cuentan con la impunidad. No es valor atrepellar los hogares humildes argentinos, vejando mujeres y humillando ancianos, escudados en una banda de asaltantes y sicarios asalariados, detrás de la cual ustedes esconden su propio miedo.


Si tiene dudas sobre mi valor personal, que no consiste como usted supone en hacer que se maten los demás, el País tiene muchas fronteras; lo esperaré en cualquiera de ellas para que me demuestre que usted es más valiente que yo. Lleve sus armas, porque el valor a que me refiero, sólo se demuestra frente a otro hombre y no utilizando las armas de la Patria para hacer asesinar a sus hermanos. Y sepa para siempre que el valor se demuestra personalmente y que, por ser una virtud, no puede delegarse. Hágalo, sólo así me podría probar que no es la gallina que siempre conocí.


Si usted no lo hace y el pueblo no lo cuelga, como merece y espero, por salvaje, por bruto y por ignorante, algún día nos encontraremos. Allí, le haré tragar su lengua de irresponsable.


Firmado: Juan Perón, General.


Comando Nacional - Partido Peronista.

martes, 21 de marzo de 2023

Hace 48 años María Estela Martínez de Perón hablaba en el Teatro Colón: "La igualdad que la mujer anhela, es la del mutuo respeto, conviviendo armoniosamente con el hombre y tomando parte activa en la lucha por la existencia."

 



Mensaje dirigido al país por la Presidente de la Nación, Sra. María Estela Martínez de Perón, desde el Teatro Colón de Buenos Aires, en adhesión al Año Internacional de la Mujer. (21 de marzo de 1975)

En su carácter de Organización mundial, las Naciones Unidas han proclamado a 1975 como el Año Internacional de la Mujer.

En mi calidad de mujer y gobernante, siento profundamente la resonancia de este importante evento. Ello me ha impulsado a reunir en un mismo ámbito a las esposas de los embajadores acreditados ante nuestro país, a las legisladoras de nuestro actual gobierno y a quienes tuvieron el honroso privilegio de ser las pioneras dentro de nuestro Congreso Nacional.

También he deseado contar con la presencia de las señoras profesoras y maestras; de las profesionales de la ciencia, el arte y la cultura; las religiosas y las enfermeras; policías femeninas; amas de casa, y todas las mujeres que trabajando en la inmensa colmena humana, entregan sus vidas al engrandecimiento progresivo de nuestra amada Argentina.

La mujer argentina quiere estar presente para aportar su calidez femenina y su madurez espiritual, juntamente con la experiencia lograda en la constante lucha por sus lógicos derechos humanos.

IGUALDAD, DESARROLLO Y PAZ

El mencionado organismo internacional ha dado como pautas imprescindibles, la Igualdad, el Desarrollo y la Paz. A estos temas pienso que sería necesario incorporar algo suma- mente importante, como la Unidad y el Amor, basados en el respeto mutuo y la solidaridad de todas las mujeres del mundo, ante objetivos comunes.

Para nuestro concepto doctrinario nacional, el sentimiento cristiano nos muestra que todos los seres humanos somos iguales ante Dios; pero nuestra imperfección indica la necesidad de considerar la igualdad con estricto sentido de justicia, para compensar desigualdades que nuestra existencia nos suele presentar. Si bien la vida puede diferenciarnos en sus más diversas situaciones, la muerte suele nivelar a los seres humanos, cuando Dios así lo dispone.

La misma Naturaleza no cubre todo su espectro con la igualdad, sino que en su diversificación infinita nos demuestra los cambios de las formas materiales; pero es evidente que la esencia de vida que anima a esas formas tienen una perfecta igualdad ante Dios.

Así el hombre, como representación masculina de la especie, no es igual a la mujer, que es la significación femenina de la raza humana; pero ambos fueron creados por el Todopoderoso para perpetuar en los tiempos el exponente de su magna creación.

EL CICLO DE LA CREACION

La eterna labor de la Naturaleza nos indica fehacientemente que la aparente desigualdad no es más que el cumplimiento de un plan perfecto, donde el constante trazo del compás divino va cerrando una circunferencia ideal que indica la marcha de la evolución constante, tanto en lo interno como en lo externo de las formas humanas, animales, vegetales o minerales. Circunferencia que una vez trazada en lo grandioso de la cósmica inmensidad, se reproduce en la más ínfima y sencilla partícula de cualquier elemento de la Naturaleza.

Finalizado el diseño original y sin cambiar las medidas del compás, retorna por el mismo trazo a repetirse en el curso de los tiempos como una perfecta expresión de la Creación.

En esa aparente desigualdad está centralizado el Plan Divino que regimenta la vida. Pero si escudriñamos pacientemente cada expresión de la Naturaleza, hallaremos la respuesta asombrosa de conocer que el principio vital es común a todas las formas de todos los reinos, y también que la responsabilidad que cada una de las expresiones tiene, es acorde con la del resto.

AMA A TU PROJIMO...

La más extraordinaria respuesta que yo conozco sobre la Igualdad está sintetizada en el "Ama a tu prójimo como a ti mismo" que Jesús nos legara. Allí expresa el Divino Maestro su sabiduría, puesto que conociendo que la vida es una y de Dios, supo demostrar que "el prójimo", es cada una de las expresiones que conforman nuestro Universo. Solamente en las formas podemos diferenciarnos, pero jamás en la esencia vital que recibimos y devolvemos a Dios como balance de nuestro experimento humano.

Por ello la palabra igualdad, cuando se refiere a la diferenciación entre el hombre y la mujer, es una simple figura literaria, puesto que vivimos comunitariamente, padecemos los mismos procesos evolutivos, necesitamos ambos sexos la permanente solidaridad que nos permita sortear las dificultades de una vida, incomprendida en su esencia y malgastada en su expresión material.

Hombre y mujer son simplemente dos polos de una misma luz, que -en última instancia- se expresa en Dios, unión perfecta de lo sublime e incomprendido, fuente de energía y eterno dador de nuestra vida.

Esta posición irreductible otorga la Igualdad Genérica entre ambos sexos, el Masculino y el Femenino. Ambos, son la expresión de la meditación divina para el cumplimiento de una perfecta evolución.

UNIDAD EN LA DIVERSIDAD

Analizado al alto nivel de una profunda concentración del espíritu, despojado de las pasiones humanas, vemos con cierta claridad que ambos sexos cumplimentan dos planes aparentemente diversos, pero íntimamente ligados en su esencia vital.

El Hombre, como expresión del Polo Positivo, se manifiesta ejecutivo realizador, dirigido hacia el esfuerzo concreto que se expresa con el testimonio de la forma material. Es energía en movimiento.

La Mujer, como Polo Creativo, se manifiesta pasiva y receptiva, dirigida hacia la imaginación idealizada de la que surgirá la vida expresada como testimonio de la forma material. Es madre en permanente gestación.

Del resultado de ambas concepciones, Dios tiene la ocasión de mostrar su eterna permanencia. El Hombre es fuego y la Mujer es agua. De la correcta expresividad de ambos elementos surgirá la Vida o la Muerte.

La vida moderna con sus particularidades ha ido desbrozando el camino de los preconceptos y las costumbres, de manera tal que hoy tanto el hombre como la mujer, cumplen tareas similares y aceptan iguales responsabilidades ante la sociedad. Las profesiones y toda clase de disciplinas entremezclan indiscriminadamente las dos corrientes humanas.

LA IGUALDAD QUE ANHELAMOS

Pero a pesar de ello, quedan aún resabios de antiguas formas de vivir, que siguen considerando la existencia de diferencias con respecto al hombre y a la mujer.

La igualdad que la mujer anhela, es la del mutuo respeto, conviviendo armoniosamente con el hombre y tomando parte activa en la lucha por la existencia. Hombre y mujer, avanzando en la vida lado a lado, enfrentando el porvenir con decisión y fe, unidos solidariamente.

¡Este es el concepto de igualdad que nuestra doctrina justicialista proclama, y que los argentinos deseamos para todas las mujeres del mundo!

Iguales, en derechos y responsabilidades comunitarias, pero conservando plenamente los valores intrínsecos que cada sexo posee. Ambos en su pureza de origen, cumpliendo los designios sagrados que el Creador aportara a nuestra Humanidad. Toda claudicación a estos principios básicos para el mutuo respeto, solamente serán simples caricaturas que esbozarán una decadencia de la raza humana.

DESARROLLO Y EQUIDAD

Con respecto al desarrollo, visto genéricamente, hay que considerarlo en profundidad, puesto que las necesidades que padecen los pueblos del mundo, sobre todo en lo referente a la alimentación, salud, vivienda y educación, afectan a las grandes masas de las poblaciones en los países denominados subdesarrollados, en tanto -por contraste- el derroche indiscriminado de los bienes de consumo, hace que en el resto de los países denominados adelantados, también se padezca de las mismas necesidades; agravadas por una mala educación y por los vicios que afectan la salud de un alarmante margen societario. El concepto del desarrollo que nuestro Justicialismo proclama, está basado en la dignidad humana, sin considerar si se trata de hombre o mujer. El ser humano es nuestra meta y buscamos obtener personas buenas y comprensivas; solidarias y unidas por un ideal común, que es la obtención de una verdadera comunidad organizada.

Una comunidad organizada, representa un Estado regido por la justicia social, enfocada siempre hacia quienes menos poseen. Ello exige una equitativa redistribución de los ingresos aplicados socialmente, sin perjudicar a nadie en especial y beneficiando en lo posible a toda la población del país.

LA CULTURA EN LA ARGENTINA

Dentro de esa comunidad organizada, el desarrollo individual de la mujer se produce normal y correctamente dentro de ambientes de paz y de trabajo dignificado. En principio, es preciso considerar que en la República Argentina el grado de cultura general es de muy alto nivel; además, la profusión de publicaciones, radios y varios canales de televisión dan una permanente información, a un público ávido de noticias. Por otra parte, el índice de publicaciones literarias supera en mucho las normales de grandes países del mundo, siendo el consumo de libros, una de las corrientes más apreciadas del pueblo argentino.

Pero debemos considerar que esta situación nuestra, no es la corriente en todos los países. Por ello, utilizando nuestro rico venero de experiencias, diremos que en lo que res- pecta al desarrollo que favorezca a la mujer, habrá que considerar en primer término un grupo de leyes que dignifiquen su vida legalmente, luego facilitarle por todos los medios, que la cultura esté a su alcance en su niñez y en su pubertad, de manera que la mujer pueda enfrentar la vida con amplio conocimiento de su preclara misión.

LA MUJER Y LA COMUNIDAD

Si la mujer vive dentro de un ámbito de respeto y goza de los mismos derechos que el hombre, su aporte a la comunidad será de gran valor para el país, puesto que dentro de su espíritu femenino posee grandes valores intuitivos y su imaginación alcanza alturas insospechadas, que pueden derivarse en importantes adelantos para su comunidad.

Y cuando hablamos de un ámbito de respeto, no solamente nos referimos a la educación social de los salones privilegiados, sino al hogar familiar plenamente dignificado, sin angustias ni miserias; pues es allí donde suele germinar el fracaso de una vida femenina, cuando permanentemente los vientos de la esclavitud y el abandono, van sembrando oscuras semillas de pesimismo y frustraciones.

Los justicialistas comprendimos la necesidad de dar un cristiano apoyo a la familia, y el 11 de marzo de 1949, la Convención Nacional Constituyente legítimamente elegida por el voto popular, sancionó la Constitución Nacional Justicialista para la República Argentina, en cuyo contenido estaban vivientes los postulados del general Perón y los anhelos de Eva Perón.

LOS DERECHOS DE LA FAMILIA

Uno de sus más importantes capítulos está dedicado a los Derechos de la Familia y dice textualmente así: "La familia, como núcleo primario y fundamental de la sociedad, será objeto de preferente atención por el Estado, el que reconoce sus derechos en lo que respecta a su constitución, defensa y cumplimiento de sus fines.

Inciso 1: El Estado protege el matrimonio, garantiza la igualdad jurídica de los cónyuges y la patria potestad. 

Inciso 2: El Estado formará la unidad económica familiar de conformidad con lo que una ley especial establezca.

Inciso 3. El Estado garantiza el bien de familia conforme a lo que una ley especial determine. 

Inciso 4: La atención y asistencia de la madre y el niño gozarán de la especial y privilegiada consideración del Estado"...

Y fue en base a ese respeto por la familia, que se gobernó durante seis años con la plena felicidad del pueblo argentino. El resultado de aquella forma de proceder está evidente hoy en el desarrollo de la mujer nuestra, que ocupa con singular eficacia puestos de relevancia en las más altas esferas del gobierno, de la ciencia, del arte y de la cultura en general, así como también en el difícil terreno de las finanzas y la economía del país.

Hemos tenido la prudencia de sembrar amor y recogimos frutos de óptimo valor que enorgullecen a nuestro país. El desarrollo de la mujer debe ser contemplado en un nuevo estado de conciencia de la raza humana, puesto que a medida que los peligros avancen, como consecuencia de luchas incruentas en todos los terrenos; a medida que las ambiciones de los poderosos, a manera de una venda en los ojos, les impida comprobar la realidad actual y el peligro futuro, las necesidades mundiales serán cada vez mayores y la presencia activa de la mujer será, a no dudar, un coeficiente importante para sobrellevar el desastre mundial, al que raudamente nos impulsan las pasiones incontroladas.

EJEMPLOS LUMINOSOS

En medio de la hoguera en que estas luchas se desenvuelven, surgen empero espíritus comprensivos que se brindan por entero a servir a sus semejantes, y entre ellos, son muchas las mujeres que aportan lo mejor de su existir para bien de la humanidad. ¡Eva Perón fue un ejemplo que perdurará en el tiempo como expresión de lo que puede una mujer cuando Dios guía sus pasos!

El mismo general Perón el día 23 de setiembre de 1947, cuando promulgó en su carácter de Presidente de la Nación los Derechos Cívicos de la Mujer, dijo claramente: "La ley que reconoce los derechos cívicos de la mujer, modifica un estado de cosas que representaba en nuestro medio un anacronismo político. Reconoce que no habíamos cumplido integralmente con nuestra Constitución, y estos derechos que asisten a la mujer igual que al hombre, tardíamente reconocidos, vienen a llenar un vacío que la nacionalidad exigía desde hace mucho tiempo".

Si consideramos el otro tema básico del Año Internacional de la Mujer, que trata sobre la paz, encontramos que es preciso para adquirirla realmente, el estar plenamente en paz consigo mismo, y en los tiempos actuales ello no es muy fácil.

PREGONERA DE LA PAZ

La mujer es el pregonero mayor de la paz, pues en su calidad de esposa anhela la armonía conyugal, y como madre la felicidad de sus hijos, temiendo las guerras cruentas que matan sin piedad a los frutos de sus entrañas. Así como el símbolo de la libertad lo representan con la figura de una mujer y el de la justicia con una dama con los ojos vendados, el símbolo de la paz es una paloma blanca, figura femenina depositaria de las almas esperanzadas que, en estado de pureza, se ofrendan radiantes en su total inofensividad.

La mujer busca la paz por todos los medios, no solamente porque ese principio de amor es innato en su espíritu. sino porque su intuición creativa conoce que solamente en ese estado es posible que la humanidad transite sin peligro hacia su destino en los tiempos.

La mujer, como refugio inmediato del paso de todas las violencias, es capaz de sobreponerse a sus propios padeceres para elevarse femeninamente altiva y segura, para defender la paz de su hogar y la tranquilidad de su Patria con todas sus fuerzas. La historia de las naciones tiene brillantes páginas de sus heroínas y nuestra Nación rinde culto patriótico a figuras femeninas que han ingresado en la historia por derecho propio.

Pero lograr la paz es trabajo de toda la humanidad. Es trabajo incesante y voluntarioso, puesto que las ambiciones humanas se atraviesan en todos los senderos de la vida, como monstruos enloquecidos capaces en su furia de comerse a sus propios hijos.

Decía un filósofo alemán: "La paz crea riqueza; la riqueza, soberbia; la soberbia lleva a la guerra; la guerra trae de nuevo la miseria, ésta la humildad y con la humildad se vuelve a la paz".

Las negruras de la falta de paz se iluminan solamente con amor y las mujeres poseemos raudales de sentimientos capaces de lograr la comprensión entre los seres humanos. Para ello es preciso primero unirse férrea y solidariamente para luchar en forma organizada contra todo aquello que ponga en peligro la paz mundial, continental o individual.

Cuando un espíritu está conturbado busca en el refugio del templo y en la seguridad de la oración, la ocasión de meditar con serenidad sobre el problema que lo aqueja; pero aún allí están las sabias palabras del Señor que dijo: "Antes de entrar al templo reconcíliate con tu hermano".

El general Perón, con su clara visión del porvenir, dijo el 29 de julio de 1949, hablando sobre la misión de la mujer: "Hemos dicho muchas veces que no trabajamos para nuestro tiempo, sino que trabajamos para el porvenir. La mujer argentina tiene en esto una misión que cumplir y una enorme responsabilidad que afrontar, porque el mañana no nos pertenece; pertenece a las generaciones que han de seguirnos, y esas generaciones serán tan sabias y tan virtuosas como las mujeres argentinas sepan forjar hombres sabios y virtuosos".

Si a estas importantes premisas, que se han proclamado como temas de estudio para este Año Internacional de la Mujer, les agregamos los conceptos de unidad y de amor, habremos tal vez conformado un círculo casi perfecto, donde la expresión femenina trata de manifestarse en toda su gran dimensión.

ESFUERZO EN COMUN

De la misma manera como, biológicamente, cada una de las células de nuestro cuerpo humano mantiene estrecha unidad para poder expresarnos como seres vivientes, así todas las mujeres debemos unirnos en orgánico y apretado haz fraternal, para otorgar nuestro valioso aporte al desarrollo del mundo del futuro.

Ello debe encararse con seriedad y armónicamente, prefijando metas de alto vuelo y deponiendo desde el comienzo individualidades personales para lograr un verdadero éxito en tan magna empresa.

Será preciso promulgar disposiciones y aceptar compromisos, para que este esfuerzo de unidad femenina mundial pueda alcanzar un permanente diálogo, acortando las distancias de los pueblos para lograr un entendimiento que, sin duda alguna, irá avanzando positivamente.

La unión de los pueblos resulta indispensable para la conducción de las difíciles etapas por las que nuestro mundo deberá atravesar, a medida que la energía, las materias primas y la alimentación vayan creando situaciones de apremio. La mujer por su actuación permanente en todos los terrenos, tiene mucho que aportar a la solución integral y equitativa de estos graves problemas. Los argentinos venimos desde siempre bregando por la unidad continental, como un paso previo para llegar a la universalidad.

Hoy las mujeres del mundo, tenemos al alcance de la mano, con este Año Internacional de la Mujer, un medio poderoso para expresar la urgencia de la necesidad mundial de buscar la integración de los pueblos, conociendo que aquellos que no logran su unidad nacional están expuestos a sucumbir, de la misma manera que la falta de unidad orgánica humana, produce la destrucción del cuerpo por carencia del espíritu de vida que lo animaba.

Sólo por la unidad de los pueblos se alcanzará el verdadero respeto por sus soberanías. Sólo por la unidad de todos los seres de la raza humana, obtendremos la libertad individual y el respeto de Dios.

LO UNICO INDESTRUCTIBLE: EL AMOR

Y para que el camino de la unidad sea claro y efectivo, es preciso construirlo con el único material indestructible, el amor.

El amor irradiado con sencillez y desinterés, se convierte en fuente única de aglutinación y centro infinito de los valores permanentes; es la esencia más pura de nuestra cristiana religión y venero inagotable el alma femenina, en su expresión de madre y como base fundamental del hogar familiar. Solamente en el amor encontraremos la solución final para los problemas que hoy aquejan a la humanidad.

Quiero agradecer profundamente la presencia de las señoras esposas de los embajadores que, representando a sus respectivos países, son el avance testimonial de las enormes posibilidades que la mujer tiene ante sí. Vuestra presencia magnifica la humildad de mi aporte como mujer argentina al Año Internacional de la Mujer y quedará grabada en mi corazón como un verdadero símbolo de amistad.

A las demás compañeras, les hago llegar mi cariño sincero y la seguridad de que valoro vuestro sacrificio y esfuerzo por ayudarme, desde todos los puestos de lucha, a conducir la difícil tarea de gobierno.

Hoy la mujer argentina va demostrando, sin estridencias inútiles, su capacidad, su creatividad y su valor para enfrentar las responsabilidades que la vida moderna nos presenta. Y lo maravilloso del caso es que todo ello se realiza sin perder un ápice de la simpatía y femineidad que otorgan un sello de distinción a su belleza.

Al despedirme cordialmente de todas ustedes desearía dejarles, a manera de una bendición para las compañeras del mundo y rogando a Dios les conceda un gran éxito en la celebración del Año Internacional de la Mujer, una antiquísima y preciosa oración, que fue hallada en una iglesia de Baltimore y que está fechada en el año 1692.

Dice así:

"Avanza plácidamente entre el ruido y la prisa y recuerda cuánta paz puede encerrar el silencio.

"Trata de convivir cordialmente con todos, pero sin someterte. Expresa tu verdad tranquila y claramente y escucha a los otros, incluso al torpe y al ignorante: también ellos tienen su historia.

"Regocíjate en tus logros tanto como en tus proyectos. Conserva el interés en tu propia carrera, por humilde que sea; es una riqueza permanente en el devenir del tiempo y de la fortuna cambiante. Sé tú mismo. Sobre todo no finjas afectos. Ni menosprecies el amor, porque frente a la aridez y el desaliento él es tan perenne como las hierbas de los campos.

"Acepta con bondad los consejos de los años, rindiéndoles cortésmente la pleitesía de la juventud.

"Fortalece tu espíritu para que él te proteja en las inesperadas desgracias. Pero no dejes que te entristezcan tus imaginaciones. Muchos temores nacen del cansancio o de la soledad. Eres una criatura del universo, tanto como los árboles y las estrellas tienen derecho a estar aquí. Y aunque no lo percibas claramente, sin duda que el universo sigue su inevitable curso.

"Por consiguiente, vive en paz con Dios, sea cualquiera la forma en que tú lo concibas. En la turbulencia de la vida, en medio de tus afanes y aspiraciones, trata también de estar en paz con tu propia alma. 

"Con toda su farsa, sus afanes y abatidos ensueños, continúa siendo éste un hermoso mundo".

viernes, 5 de noviembre de 2021

Se cumplen 51 años de esta carta de Perón a José Luis Fernandez Valoni: "nosotros seguiremos la "táctica del agua", que siempre pasa"

 Carta a José Luis Fernandez Valoni 5 de noviembre de 1970 



Escrito por Juan Domingo Perón. 


Madrid, 5.de noviembre de 1970.


Al Sr. José Luis Fernández Valoni


Querido compañero:


Por mano y amabilidad del camarada Tte. .1ro. Don Francisco Julián Licastro, he recibido vuestra carta del 27 de octubre próximo pasado y agradezco el recuerdo como el saludo que retribuyo con mi mayor afecto.


Retempla mi espíritu de viejo luchador que, a mis años, un hombre de la juventud argentina llegue hasta mí con palabras y pensamientos que son una garantía para el verdadero destino de la Patria. Yo siempre he pensado, durante el largo y sacrificado esfuerzo que venimos realizando desde hace ya un cuarto de siglo, en una juventud que, tomando nuestras banderas, fuera capaz de llevarlas al triunfo. Los hechos y las circunstancias que nos tocan vivir demuestran que, la revolución por la cual luchamos no puede ser obra de una generación sino de varias de ellas y, en consecuencia, deberá un día quedar en vuestras manos. Nada puede haber más halagador para los viejos, que ver a nuestros muchachos én un puesto de lucha, impulsados por la propia Providencia, que aceptan con el honor y el espíritu que hace grande a los hombres.


He conocido la actitud asumida por Ustedes (Los Tenientes de la Revolución) y al tomar contacto con Ustedes, a través del camarada Licastro que me visita, retorno un poco a mis tiempos de Teniente, con la satisfacción y el orgullo de poderlos sentir muy cerca de mi corazón de viejo soldado. Así puedo pensar y sentir como lo hacen los verdaderos soldados, que se revelan ante los "empleados de la profesión", cuando los valores esenciales de la milicia que sienten y practican, son atacados por simuladores indecentes. Habrán quizá Ustedes comprometido un grado militar, pero han sabido salvar el honor del Ejército frente a la ignominia entronizada en el poder. Y eso, es lo único que puede honrar, tanto al que lo realiza como a la misma Patria que se sirve.


Desde 1966, en que algunos generales irresponsables deciden comprometer al Ejército en la usurpación del poder en nombre de la Institución, he esperado el gesto salvador de parte de los cuadros superiores pero, hasta ahora, pareciera como si todos los valores se hubieran perdido allí, para ceder a los intereses personales o de círculo, cuando no para servir intereses foráneos inconfesables. Menos mal, para la Institución, que por lo menos en los cuadros subalternos, Ustedes han tomado una actitud que demuestra "que no todo está podrido en Dinamarca".


Pienso que, así como no nace el hombre que escapa a su destino no debiera nacer quien no tenga una causa noble por la cual luchar, para justificar su paso por la vida. Muchos grandes hombres pasan inadvertidamente por su existencia porque han carecido de esa causa y muchos hombres comunes llegan a sobresalir como verdaderos héroes porque la tuvieron. San Martín fue grande porque fue el hombre de una causa: la independencia de su Patria y Napoleón, si no hubiera sido por la Revolución Francesa y su empeño en servirla, hubiera muerto como Capitán de Artillería retirado. Por eso sueño con una juventud argentina que, dueña de una causa, sepa engrandecerse para realizarla y, mi mayor satisfacción es comprobar que, en vista de lo que están haciendo nuestros muchachos, no hemos predicado en el desierto. Por eso también deseo hacerles llegar a todos Ustedes mi encomio más sincero y mis felicitaciones por la actitud y conducta honrosas que han evidenciado y que quedarán como un ejemplo para las futuras generaciones de Oficiales Argentinos.


Para el Pueblo Argentino, hasta 1966, el problema era la situación del país; hoy el verdadero problema lo constituye la dictadura militar. Espero que en el Ejército haya quienes lo comprendan y sean capaces de tomar una actitud de acuerdo con las circunstancias. De lo contrario, las Fuerzas Armadas, enfrentadas al Pueblo, no pueden sino tener un destino incierto. Los que realmente amamos nuestras instituciones, no podemos sumarnos en apoyo de los desatinos que se están cometiendo, que tan bien caracteriza Usted en su carta.


Hemos hablado mucho con el compañero Licastro y él le podrá referir de viva voz mis pensamientos sobre cuanto está ocurriendo en nuestro pobre país y sobre las posibilidades de un futuro que, por incierto, debe preocuparnos a todos los que algo podemos hacer para evitar males mayores.


Es indudable que nos acercamos a la decisión. El Pueblo Argentino no va a defeccionar y su lucha se intensificará con el tiempo hasta la guerra civil misma si es preciso. Nuestro Movimiento con su organización de superficie y sus grupos activistas está ya empeñado en una guerra revolucionaria que no puede tener reversión. La reacción podrá resistir y aún reprimir violentamente si puede, pero nosotros seguiremos la "táctica del agua", que siempre pasa. Todo es y será cuestión de tiempo. Veremos quién aguanta más. En el peor de los casos, empeñado el Pueblo contra sus fuerzas armadas en una lucha decisiva, uno de los dos deberá desaparecer y, es difícil que desaparezca un Pueblo que anhela ser dueño de su destino.


Un mundo, que se mueve y evoluciona hacia lo que nosotros ya lanzamos en 1945, nos acompaña y nos impulsa. Los que "nadan contra la corriente" tendrán su merecido. En las grandes causas no es la contumacia la que triunfa sino la razón y todo hace percibir que la tenemos: debemos confiar en ella.


Le ruego quiera tener la amabilidad de hacer llegar a los camaradas mi saludo de compañero y de amigo, como asimismo aceptar, junto con mi saludo más afectuoso, mis mejores deseos.


Un gran abrazo.


Firmado: Juan Perón.


jueves, 30 de abril de 2020

Hace 46 años Perón hablaba en la CGT




PERÓN HABLA A LOS TRABAJADORES 30 de ABRIL de 1974

DISCURSO DEL
PRESIDENTE DE LA NACIÓN
AL INAUGURAR EN LA CGT
LOS CURSOS DE CAPACITACIÓN
A NIVEL SUPERIOR
30 de ABRIL de 1974


Compañeros:

Es para mí una inmensa satisfacción poder iniciar desde esta tribuna los cursos de capacitación para la conducción superior de la organización sindical argentina.
Siempre he sostenido que las organizaciones sindicales no valen sólo por el número de cotizantes, sino más bien por la calidad de los dirigentes que la conducen y las encuadran,
De esta manera, hablar de las escuelas sindicales es hablar de la cualificación, de la dirección y conducción de los gremios adheridos a la Confederación General del Trabajo.
Han pasado ya treinta años de cuando por primera vez pronuncié estas mismas palabras en la primitiva Confederación del Trabajo, entonces pequeña y sin una organización suficiente; pero el transcurso de estos años ha permitido observar, no solamente la organización multitudinaria de los trabajadores argentinos, sino también la sabiduría y prudencia de sus dirigentes, formados en las escuelas sindicales que funcionaron durante los diez años de nuestros primeros gobiernos.

FACTOR PARA LA CONDUCCIÓN

Una escuela sindical está destinada a dar a la organización el factor más importante para su conducción acertada.
El aspecto cuantitativo lo da el número que hoy conocemos
y que aglutina casi totalmente a la clase trabajadora argentina.
El aspecto cualitativo lo da, precisamente, la calidad de los dirigentes que conducen y encuadran a esas organizaciones.
En ese sentido, acabamos de rendir homenaje a un gran
dirigente sindical: el compañero Rucci, que murió en su puesto de combate, sacrificándose por mantener incólumes los principios sobre los cuales pusimos la piedra fundamental de una organización que, en la comunidad argentina, representa un modelo y un ejemplo que todos deben imitar. •
Esos son los dirigentes que deben salir de nuestras organizaciones escolásticas. Es indudable que el conductor no se hace, el conductor nace; por eso, una escuela del aspecto conductivo de las organizaciones debe utilizar, preferencialmente, los hombres que por sus valores intelectuales y morales, surgen de la propia masa.
Sería inútil reclutar ni a los más sabios ni a los más jóvenes para prepararlos; en consecuencia, estaríamos, quizás, perdiendo el tiempo.
Esta es una escuekla para dirigentes ya formados, esos dirigentes que sólo han fluido de la propia masa, a raíz de sus valores personales. Esos son los dirigentes de la conducción.

LA CONDUCCIÓN
El conductor, en cualquiera de sus aspectos, es siempre un hombre que no sólo ha cultivado la capacidad de acción, sino también los valores morales que le dan la autoridad que necesita para conducir.
La conducción de la clase trabajadora no es un mero acto administrativo sino que es, precisamente, la aplicación de los principios orgánicos y de acción que rigen la actividad de los hombres que están destinados a realizar algo por el país y por la clase trabajadora. Es inútil la charlatanería de los que normalmente están siempre en contra de la realidad y de la verdad, de esos teóricos o especuladores que abundan como excrecencias malditas en todas las organizaciones de la vida.
Señores: durante los últimos treinta años hemos observado en nuestras organizaciones sindicales la presencia de muchos de estos falsos apóstoles, que han ido quedando en el camino despreciados y vilipendiados, como lo merecieron.
No se improvisan  los dirigentes cuyos valores morales e intelectuales los capacitan para la conducción. Los que llegan a ella es por que tienen valores rea1les, y quienes los discuten son, precisamente, aquellos que en los hechos y en la acción de todos los días, no han sido capaces de demostrar semejantes valores.

LA ORGANIZACIÓN   ARGENTINA
Compañeros:

He recorrido casi todo el mundo y he intercambiado opiniones con los trabajadores de la mayoría de los países que he visitado. Indudablemente, no he encontrado en ninguna parte del mundo una realidad organizativa como la que tienen los trabajadores argentinos.
Esta es una virtud que se premia con los resultados que observamos todos los días, en todas las actividades de la República.
Hoy más que nunca, cuando la clase trabajadora, interviniendo directamente en la acción de gobierno, alcanza un pacto social que a través de un esfuerzo y a veces de un sacrificio de todas las fuerzas activas del país, posibilita recomponer una situación caótica que hemos recibido y que debemos reparar y reconstruir indefectiblemente, comenzando por el hombre, que es el valor decisivo de los tiempos.
Nosotros podemos tener una absoluta seguridad de que si nuestros dirigentes de la conducción asimilan las enseñanzas que se impartirán en estos cursos, se capacitarán altamente para la función que les compete.
No es que vayamos a formar dirigentes. Vamos a darles armas a esos dirigentes. para que sean más capaces en todas las ocasiones. Vamos a cultivar esa materia gris, sin la cual la vida no tiene norte ni tiene timón.
Estamos observando en el panorama argentino, a todos esos sabios sueltos e intelectuales ignorantes que quieren arreglar las organizaciones que ya están arregladas.

LOS QUE NO TIENEN CABIDA
Cuando se alcanza un grado orgánico, como el de la clase trabajadora argentina, esos tontos no tienen cabida en ninguna parte.

Es por eso que inicié estas palabras diciendo que tengo una inmensa satisfacción en dar este puntapié inicial a la marcha de una institución escolástica de los gremios, que ha de formar no solamente conciencias morales, sino también capacidades intelectuales para desempeñarse mejor en la tarea que incumbe a la conducción. También -como dije antes  no vamos a dar dirigentes; vamos a perfeccionarlos, porque si el dirigente nace, también el trabajo puede convertirlo en genio.
Si la conducción genial nace con el individuo, no es menos cierto que el genio también es trabajo.

VALORES MORALES
Trataremos de poner en las cátedras a los mejores hombres que tengamos. Ésos mejores hombres no son precisamente, los que más saben sino los que más valores morales poseen. Porque en el hombre, lo importante es que sea bueno.
Si ese hombre es bueno, hay que darle todas las armas, y si es malo, hay que quitárselas, porque no servirán sino para hacer daño a sus semejantes.
Esta escuela sindical, que nace como organismo superior de la conducción de nuestra organización gremial, tiene la tremenda responsabilidad de formar esos hombres buenos, de seleccionar lo mejor que tengan y de colocar a su frente a la intelectualidad necesaria, que esté calificada con un profundo sentido moral, sin lo cual no vamos a llegar a grandes resultados.
Creo, simplemente, que se trata de formar hombres y para eso la escuela es simple. Hay que tomar al hombre y formarlo en las virtudes que lo califican mejor y 'luego enseñarle todo lo que se puede enseñar para que él, no solamente lo realice, sino que lo transmita a sus semejantes y a sus subordinados.
A esa escuela de jefes -porque es superior- hay que adicionarle las demás escudas sindicales para formar los almácigos de dirigentes de encuadramiento, los que están en contacto diario con la masa; esos que se han ido formando a fuerza de dolor y sacrificio, para conducir a sus compañeros. Es a ellos a los que hay que ayudar también, transmitiéndoles, por los dirigentes ya formados, la escuela que ha de servir de ejemplo para el futuro de las organizaciones gremiales.

UNIDAD EN LA LUCHA
No se puede pensar en la estabilidad de una organización cuyos dirigentes de conducción y de encuadramiento no tengan una concepción única que permita también una absoluta unidad de acción en la lucha y en el trabajo de todos los días.
Compañeros: Para terminar con estas palabras, que son más que nada un deseo y una aspiración que nace de lo más profundo de mi corazón, quiero decirles algo a aquellos que actuarán en los cursos, en la enseñanza y en la dirección de la escuela sindical: si se forma una escuela seria, sincera, donde se trabaje fervientemente por adquirir los conocimientos necesarios para una mejor conducción, podemos descansar tranquilos sobre su responsabilidad, porque sabemos que han de cumplir totalmente la misión que se les encomiende.
Al iniciar los cursos, deseo que se acuerden siempre de cuanto venimos diciendo desde hace treinta años: todo lo que sea esfuerzo y sacrificio para una organización unida y solidaria, es la función primordial que ha de caracterizar a la organización de la clase trabajadora. Si eso se realiza, podemos desde ya descontar el éxito, que les deseo de todo corazón

martes, 21 de abril de 2020

Se cumplen 63 años de esta carta de Perón a Cooke





Carta a John W. Cooke 21 de abril de 1957
Caracas, 21 de abril de 1957.
Señor Doctor Don John W. Cooke Santiago
Mi querido amigo:
Contesto su carta del 11 de abril pasado y le agradezco sus amables recuerdos y su saludo que retribuyo con mi mayor afecto. En ella usted ha tenido la amabilidad de hacerme un examen de la situación argentina que me comprueba su conocimiento y me confirma mis impresiones sobre la misma. Espero que ya estén en su conocimiento las instrucciones que he enviado al Comando de Chile (para mi el Grupo G. 1 y el de A. 2) entre los cuales están los artículos que veo que le han agradado, pero le ruego que le diga al amigo Ghizzardi que le provea del "Mensaje para los Compañeros Peronistas" y "Declaración del Movimiento Peronista" donde trato de poner algunas cosas más en claro, el primero del Comando Superior Peronista y el segundo firmado por mi. Creo que es lo que más interesa en estos momentos. En ellos coincido en absoluto con las ideas por usted expresadas en su carta, que contesto.
Hoy sale un amigo para allá y lleva también (vía Ghizzardi) algunos elementos que deseo que le hagan llegar a usted. Este amigo conversará con ustedes y lleva instrucciones precisas al respecto. Por él podrán conocer todo lo de aquí, como asimismo enterarse de la vida que hacemos y los trabajos que estamos realizando. Todo el material que conocerá allí, ha salido también para todos los comandos d« exilados de los diferentes países, de manera que la difusión sea completa y lo más profusa posible. Como verá estamos en tren de aclaraciones para los compañeros y poniendo a la canalla dictatorial en su lugar. No vaya a creer que doy a este hecho mayor importancia que la que tiene, sino que es un modo más de hacer la resistencia en que estamos empeñados.
Me imagino que usted estará apurado por salir de allí y me explico cuanto me dice en su carta pero, nada de eso difiere de mis deseos de tenerlo pronto por acá. Usted imaginará lo que me ha costado organizar en casi todo el mundo los Comandos de Exilados, si tiene en cuenta el panorama que ha encontrado en Chile. No creo que mucho se pueda hacer por evitar las rencillas, si uno no tiene la ocasión de llegar personalmente hasta los propios lugares y allí, sobre el terreno, accionar personalmente en la solución. Por eso y porque la tarea ya es demasiado pesada para mi solo es que he pensado de organizar ya un modo más tranquilo y llevadero de trabajar. Contando con usted aquí todo se me facilitaría porque le entregaría toda la conducción política del Movimiento en tanto yo podría permanecer con la coordinación general de todo. Pudiendo usted moverse, con más facilidad y menos estruendo que yo, estoy seguro que las cosas podrían hacerse en forma más efectiva y provechosa, contando también con la posibilidad actual que nos permite disponer de lo indispensable para mover emisarios hacia los distintos países, porque las comunicaciones postales no sólo son lerdas, sino que también cuentan con la inseguridad propia y la que le han agregado los gorilas que accionan en todas partes con mucha plata. En resumen que anhelo que su estadía en Chile sea lo más breve posible y que cuanto antes pueda venir para ésta.
Sobre mi posible viaje a Chile, ya he consultado y los informes que tengo son afirmativos que no tendría ninguna dificultad y contaría con buena voluntad de parte de nuestros amigos pero, usted comprende que la canalla dictatorial, empeñada de hacerme salir del Continente, para lo cual acciona sin éxito en casi todos los países, pondría el grito en el cielo si yo "soggiornara" en Santiago por el tiempo que fuera. Como usted aprecia muy bien yo sería allí un huésped "soportado" quizá pero muy molesto y quien sabe si, debiendo estar un largo tiempo, pudieran aguantar 1e ofensiva por todos los medios que la dictadura argentina realizaría. Además, estando en Chile, pese a la Convención de Caracas, no podría hacer nada personal y efectivo. Por otra parte, yo creo que no debo acercarme hasta el momento oportuno, porque sería de efectos desastrosos tener que retroceder luego de haber avanzado, lo que anularía, por completo los efectos que tratan de buscar algunos con mi proximidad a la frontera. Por eso creo que yo debo permanecer aquí hasta el momento que sea necesaria mi presencia fronteriza pero, indudablemente, necesito un hombre que me pueda reemplazar hasta entonces en el trabajo de desplazamiento personal y ése sólo puede ser usted.
El Justicialismo, después de nuestra caída, ha aumentado de intensidad y se ha extendido en todo el Continente hasta el punto de que el pleito argentino se interpreta ya como una cosa continental y no local. Ayer, el diario "O Globo" de Río dice que, mi retorno a la Argentina como triunfador, representaría no ya un problema argentino, sino que podría representar un movimiento convulsional en todo el Continente que arrastraría a la guerra (ya esto es demasiado brasileño) por efectos del Justicialismo que se ha extendido. Lo que me confiesa, sino entre líneas, es que los pueblos están hambrientos de justicia y de razón que ellos no pueden brindarle y temen que nosotros seamos el germen de la liberación de los demás. Pero, para los explotadores y colonialistas que sirven desde distintos países a las metrópolis, nosotros representamos un peligro en potencia y es lógico que ello se traduce en restricciones de todo orden para nosotros. Cuando se ha viajado lo que he viajado yo, se tiene, conversando con la gente, un cuadro exacto de lo que está ocurriendo en estos momentos en todas partes.
Todo lo anterior aconseja una enorme prudencia para mis desplazamientos porque aunque yo no represente más que otro, soy el creador del Justicialismo y, ello representa siempre un peligro para los que luchan por mantener el actual estado de cosas. Mi presencia en cualquier parte —y esto lo he notado personalmente— entraña siempre una prudente observación de mi proceder por parte de las autoridades. Una excepción de esto ha sido Venezuela que, no sólo me han acogido bien, sino que el Gobierno y el Pueblo me han dado toda clase de satisfacciones y demostraciones de comprensión y aprecio que no olvidaré mientras viva. Este Gobierno es serio y demuestra en todas sus cosas que no tiene perjuicios ni sirve a otros intereses que a los de Venezuela.
Usted ve, mi querido amigo, que todo se ha ido agrandando insospechadamente para nosotros, con la cooperación valiosa de la canalla dictatorial. Ella paga a sus mercenarios para que escriban contra nosotros, sin darse cuenta que esa prensa mercenaria no sólo es enemiga nuestra sino también de los demás pueblos y, en consecuencia, salvo la aprobación de algunos papanatas, no recibe sino el repudio en todas partes. Por otra parte es vano su empeño de construir una realidad con falsedades, porque la verdad es sólo la que hace la realidad. Se puede decir una mentira pero no se puede hacer una mentira. Yo be podido comprobar en todos estos países que los pueblos saben la verdad. No sé cómo la saben, pero la conocen tan bien como nosotros, a pesar de la prensa en cadena y las agencias noticiosas que tratan de engañarlos todos los días.

Es que el Pueblo tiene una nariz extraordinaria que todo lo huele.

La canalla dictatorial podrá destruir todo en la Argentina, menos los "huevitos" que le hemos dejado con el Justicialismo. Incapaces de construir nada, no podrán armar por sí una nueva doctrina sin nuestras banderas y, sin una nueva doctrina para combatir a la nuestra, pelearán con los molinos de viento. Entre tanto nosotros progresamos no sólo en la Argentina sino en todas partes. Dios ahora ha sido criollo, como antes, y nos ha mandado esta manga de brutos de la dictadura que, en un día de macanas, hace más por nuestro triunfo que lo que nosotros podríamos hacer en un año de trabajos y fatigas.
Lo importante de esto, como conclusión, es que para las apreciaciones futuras no debemos olvidar estas circunstancias de conjunto. Nosotros no representamos ya sólo un Movimiento Argentino sino que estamos entrando poco a poco en el terreno internacional: hay justicialistas en todo el mundo. Y, aunque ello no debe sacarnos de lo propio, tampoco debemos obrar unilateralmente, porque se nos combate y se nos apoya desde todos los ángulos en lo internacional. Creo que, precisamente, este combate y este apoyo, es lo que más nos conviene porque serán los agentes de nuestra universalización, siempre conveniente. Lo que yo deseo que muchos "O Globo'' salgan a la palestra y que la discusión se extienda. Las únicas doctrinas que han triunfado en la historia y evolución de la humanidad son aquellas que han sido intensamente combatidas y nosotros comenzamos a entrar en ese terreno.
Es claro que debemos triunfar antes en la Argentina pero, no es tiempo perdido ir pensando más lejos, cuando las circunstancias nos muestran que hay campo fértil para seguir sembrando. El estado actual del mundo nos está demostrando que "algo" se aproxima en la dilucidación del signo que ha de presidir al Siglo XXI, lo que indudablemente, desde que la historia marcha hacia adelante y no hacia atrás, no ha de ser el triunfo de la "Democracia Imperial" del Siglo XIX. Quizá, en esa dilucidación nosotros debamos estar presentes, con nuestro "gallito bajo el brazo". Todo puede ser... Desde que no vivimos en la "estratosfera", yo siempre trato, antes de encarar nuestro problema, de colocarme en situación de lugar y de tiempo, dando a las consecuencias relativas el valor que indudablemente tienen en un mundo, como el actual, de intensa influencia interdependiente. Tampoco son ajenos al problema argentino los hombres del Pueblo en ninguna latitud, por lo menos, de nuestro Continente.
Yendo al problema de nuestra situación, comparto en absoluto cuanto me dice en su carta. Nuestra completa unidad de doctrina nos levado insensiblemente a una misma manera de ver y, en consecuencia, a un mismo modo da apreciar y a un idéntico estilo de resolver.
Con la autorización que usted tiene, no tendrá allí dificultades para ordenar lo que sea necesario para organizar y arreglar las cosas de la mejor manera, tal cual como me insinúa en su carta. Yo creo que prestará un gran servicio a los mismos muchachos que actúan allí que no tienen otro defecto que los comunes en los que actúan en el exilio. Cada uno se cree una potencia cuando en realidad es una pequeña ruedita de ese inmenso mecanismo que formamos todos, que juntos somos mucho y aislados no somos nada.
Lo que se impone es hacer lo que vengo diciendo hace un año y siete meses: resistir intransigentemente y organizarse. El aniquilamiento de la dictadura lo realiza la dictadura misma, mejor de cuanto pudiéramos hacer nosotros, porque ella comienza por aniquilarse moralmente que es el peor aniquilamiento. Todo el empeño organizativo debe ponerse en marcha para, primero, formarse y luego, con suma prudencia, unificarse uniendo las partes en las cabezas. Tanto lo uno, como lo otro, ha de hacerse teniendo en cuenta que al frente está un enemigo enconado e insidioso que hay que neutralizar.
En lo referente a los que actúan en el interior del país, hace ya mucho tiempo que no envío cartas a nadie, para no servir muchas veces intereses pequeños que se mueven a la sombra. Sé que la insurrección existe pero hay mucho aún que hacer para poner a punto la organización insurreccional. Esa precisamente debe ser la tarea actual de todos nosotros.
Con referencia al nombramiento suyo de que me habla, han llegado hasta mí consultas de todas partes, incluso del Dr. Leloir que, sin decirlo, me escribió una carta hace tres meses (la primera y única) en la que pretendía sin duda tomar, en cierta medida, la manija. Yo le confirmé que usted había recibido mi palabra designándolo, no sólo para dirigir en mi nombre, sino también para reemplazarme en caso que fuera "puesto fuera de combate". Esa carta se la remití por el mismo conducto que me llegó la de él y hasta ahora no he recibido contestación pero veo que el Consejo Superior del Partido Peronista ha dejado de existir. Yo sentí mucho miedo cuando usted hizo circular la autorización por lo que podrían hacer con usted los de la canalla dictatorial, aunque me explicaba muy bien las causas que lo impulsaron a hacerlo. De cualquier manera no era una cosa secreta para los peronistas sino para los enemigos de modo que, ahora libre usted, ha llegado el momento de hacer público, en la mayor medida, la designación suya para la dirección política integral del Movimiento. Si a usted le parece necesario y conveniente, daremos un comunicado por medio de todos los Comandos de Exilados en forma que se difunda inmediatamente. De la misma manera podemos hacer que en la Argentina se publique o que yo en alguna oportunidad propicia lo diga públicamente.
Las declaraciones de "O Globo" fueron de una eficacia muy grande. Yo las aprecié por las consecuencias que en forma de carta comenzaron a llegar todos los días. Contesté a todos que era cierto que usted tenía el mandato mío para reemplazarme en todos los casos y que no existía Consejo Superior alguno. De esto están en claro todos los Comandos de Exilados y ellos se han encargado de difundirlo entre los demás exilados. De modo que no creo que haya ya dudas al respecto. Sobre la campaña difamatoria sólo comprueba fehacientemente la derrota de "los derrotistas" y de una manera determinante demuestra que han dejado de existir. El recurso de llamarnos "comunistas" no es nuevo, como no es nuevo tampoco el mote de "fascistas". Ahora está de moda el comunismo, como antes estaba de moda el fascismo: es todo. Por otra parte yo ya he aprendido a no tener miedo ni a lo uno ni a lo otro. Usted no debe llevarle el apunte a nada de eso porque se lo dirán muchas veces aún.
Magnífica su carta al Dr. Leloir por la claridad de los conceptos peronistas que no se pueden expresar si no se los siente. Todos los "acuerdistas", "derrotistas", "pacificadores", etc. son como la "bosta de paloma" que no tienen ni bueno ni mal olor y, consecuentemente, sus actitudes son siempre términos medios e inconclusos esperando que alguien los saque del pantano y los conduzca donde ellos debían ¡ir por sus propios medios, si fueran capaces de tomar una decisión y tener una conducta, a favor o en contra, aunque fuera "tirando la monedita", si es que sus convicciones no le dictan algo más racional y justo. Lo del "trotkismo" es una treta destinada a no hacernos quedar bien con el comunismo que, como habrá visto por la libertad de los presos de la última redada y la devolución de los locales comunistas, ordenadas por la dictadura, tienen mucha más influencia en las esferas oficiales de cuanto nosotros mismos imaginamos. De manera que debe despreciar todo esto que no lo creen ni los mismos tontos que lo prefieren.
Sobre la situación argentina tanto en lo político, como en lo económico y social, estamos en claro y completamente de acuerdo con lo que usted me expresa. Muchas gracias por los interesantes datos que me hace llegar y por la promesa de seguir remitiéndomelos.
Sobre la actuación política de los presuntos candidatos: a la Presidencia, Frondizi y al golpe de estado, Bengoa, estoy completamente de acuerdo con usted. Creo que Bengoa no sólo no dará el golpe ya, sino que si lo da, le irá mal, a pesar de que pueda tener algún apoyo en el Ejército, desde que ese apoyo es siempre pasivo. Todos pueda ser que se dediquen a no hacer pero dudo que nadie se dedique a hacer algo. Cuando esto se produce frente a la Marina que "puede hacer" la cosa no es muy clara como para largarse y, Bengoa no se largará nunca si no está seguro y no tiene a alguien que haga las cosas por él. Lo conozco, como si lo hubiera parido.
En cuanto a Frondizi, es sin duda el más vivo, porque trata de ganar por sí y cosecha lo que no ha sembrado, mediante la oposición de la dictadura. Sin embargo, nuestro mayor triunfo ha sido, sin duda, el hecho de que deba hablar "en peronista" para que lo escuchen. Este hecho está demostrando que si bien trabaja para él debe pagar una "servidumbre" a los "propietarios de la marca". Aceptando esto podemos decir que Frondizi trabaja para nosotros hasta cuando no quiere hacerlo. Es indudable que él podrá tener sus designios pero, no hay que olvidar, que nosotros tenemos los nuestros. Si él gana algo nosotros también ganamos. Todo dependerá de quienes estarán firmes con él y quienes estarán firmes con nosotros. ¿Cómo será la cosa, cuando nosotros podamos decir todo lo que podemos decir? Y, ¿Cómo será la cosa, cuando nosotros digamos al electorado argentino lo que debe hacer? Con todo, debemos reconocer que es el más peligroso de todos. Creo que debemos trabajar intensamente para no dejar nada librado a las circunstancias que, aunque nos son propicias en mi sentir, lo serán más ayudadas por nuestra actividad y preocupación dinámica.
Los peronistas sin Perón que, como dice usted, practican la defraudación como sistema, no son peligrosos a poco que nosotros los descubramos, como pasa siempre con los defraudadores. Los partidos que apoyan al Desgobierno, como ocurre siempre con esta clase de alimañas, productos de desperdicios y recortes de los demás partidos y de algunos independientes interesados, no representan, en mi sentir, sino un producto putativo que no debemos tener en cuenta sino cuando llegue la hora de colgar.
Aramburu, con esa genialidad que le caracteriza, se ha arriesgado al llamado a Constituyentes, porque está presionado por las fuerzas conservadoras que lo manejan y han manejado, algunas veces visible y otras invisiblemente. Sin embargo, ante la actitud de las tuerzas, su único apoyo efectivo, le ha resultado peor el remedio que la enfermedad. No es que yo crea nada sobre la influencia de las fuerzas, que bien sé que es lo menos fuerte que existe, sino por lo que ello significa en el orden de la quilombificación general que cunde por todas partes. Yo pienso como usted que es necesario decretar la abstención y el voto en blanco y no cerrarse de ninguna manera, es imposible que se computaran los votos en blanco sin que eso trascendiera y trajera un gran lío. Estoy de acuerdo con la resolución que propone y ya hemos adelantado algo en la "Declaración del Movimiento Peronista" que podrá leer allí. Dentro de poco mandaremos la orden. En ella aclararemos lo de la abstención y el voto en blanco.
Sobre lo de los Comandos de Exiliados, completamente de acuerdo y, como antes le dije, puede usted hacerme el favor de arreglar lo de Chile, veremos luego cómo intentar lo mismo con los demás.
Los asuntos de militares, como siempre he sostenido no representan sino un sector del Pueblo y los que deseen actuar en tales condiciones son los que nos convienen a nosotros porque es precisamente de esa colaboración de donde han de salir verdaderas soluciones para el país. Desechado el golpismo, no queda, por otra parte que esa actitud para nuestros amigos que aún se encuentran decididos a luchar con nosotros, por nuestros ideales comunes. Por eso debemos mantener con ellos una actitud cordial y amistosa, sin herirlos en su espíritu de cuerpo, tan arraigado en ellos, pero persuadiéndoles en que deben estar en las tareas de conjunto, como todos los demás. Ellos pueden trabajar sobre los _ militares pero no deben olvidar que son peronistas.
Con el Coronel de quien me habla debe tener mucho cuidado porque ha sido sindicado como confidente del S.I.E. Lo mejor es darle el olivo cuanto antes.
Me interesa que cuanto antes vengan para acá usted y las personas que usted, con tanto acierto, indica como convenientes. Saludos a todos los muchachos. Hace poco recibí carta de su padre que me dice que viajará a Chile. Ha estado medio mal del hígado. Debe cuidarse.
Un gran abrazo.
Juan Perón


lunes, 11 de noviembre de 2019

ELECCIONES del 11 de Noviembre de 1951: Las MUJERES argentinas, sin exponer sus senos ni defecar en ninguna Catedral, votaban por primera vez.





Mientras la campaña electoral con vistas a las elecciones del 11 de noviembre de 1951 ingresaba a sus últimas semanas, Juan Perón se hallaba sumamente preocupado por el delicado estado de salud de su compañera Evita. Ya se le había diagnosticado a ella “cáncer útero vaginal avanzado, con peligrosas ramificaciones”.
Ante esta situación Perón había encomendado al Padre Benítez que haga lo necesario para que un cirujano norteamericano de primer nivel, se traslade a Argentina para intervenir a su esposa lo antes posible.

Estas elecciones adquieren un ribete de trascendencia al ser las primeras en las que las mujeres ejercen su Derecho al Voto, cumpliéndose así la LEY 13.010 Derechos Políticos de la Mujer, septiembre de 1947




Los candidatos que se presentan son:

Por el Partido Radical: Balbín - Frondizi
Por el Partido Demócrata: Pastor - Solano Lima.
Por el Partido Cominista: R.Ghioldi – de la Peña.
Por el Partido Socialista: Palacios – A.Ghioldi.
Por el Peronismo: Perón – Quijano.

Evita se dispone para su operación, pero antes de eso, el día 9 de noviembre de 1951, dirige un mensaje al Pueblo Argentino, transmitido a través de la red de radiodifusión:

“El 11 de noviembre no se juega el destino de Perón, que es uno solo con mi propio destino. Se juegan los destinos del Pueblo mismo, que son los destinos de la Patria. Y Perón es la Patria. Nosotros sabemos que la victoria es nuestra. Sin embargo, es necesario darle caracteres resonantes. Perón debe triunfar en todas partes por abrumadora mayoría. Durante más de 5 años la propaganda extranjera ha hablado de la dictadura de Perón. El Pueblo Argentino debe contestarle con su voto libre de Pueblo Soberano.
“Mi consigna es ésta, la consigna de la compañera Evita: que cada voto peronista sea el 11 de noviembre el grito de un corazón argentino descamiso y peronista diciendo silenciosamente: LA VIDA POR PERÓN”

11 de Noviembre de 1951

Finalmente, las elecciones se realizan el domingo 11, votando por primera vez las mujeres.

EVA lo hace en el Policlínico de Lanús, mientras que fuera del mismo, y durante el tiempo que ella permaneció allí, impresionaba la cantidad de personas que rezaban en la calle, bajo la lluvia o el sol por su pronta mejoría.


El resultado electoral resultó ser un triunfo aplastante del PERONISMO:

-Partido Peronista: 4.732.307 votos / 62,40 %
-UCR: 2.412.450 votos / 31, 80%
-Pdo. Demócrata: 174.399 votos / 2,30%
-Pdo. Comunista: 71.314 votos / 0,90 %
-Pdo. Socialista: 54.920 votos / 0,70 %



La diferencia más amplia que obtiene el Peronismo tiene lugar en las mesas femeninas.


lunes, 19 de agosto de 2019

Perón le escribía al compañero Joaquín Díaz de Vivar hace 48 años




Carta al Dr. D. Joaquín Díaz de Vivar 19 de agosto de 1971

Escrito por Juan Domingo Perón.

Madrid, 19 de agosto de 1971.

Señor Dr. D. Joaquín Díaz de Vivar.

Buenos Aires

Mi querido amigo:

He recibido y contesto su amable carta del 12 de junio y comienzo por pedirle disculpas por la tardanza, pero recién la he recibido por conducto de Jorge Antonio, adonde Usted sin duda la dirigió. Le agradezco las informaciones en élla contenidas que me confirman mis anteriores convicciones.

Tal como se presentan los hechos en la evolución de la situación argentina, todo parece confirmar cuánto había intuido desde el comienzo: una situación perentoria que obliga a la "normalización institucional del país", dentro de la cual la dictadura militar se inclina a maniobrar a fin de poder cumplir sus designios y los que, como factores internos y externos, presionan.

Pero, por sobre la casuística gubernamental están los hechos: o Lanusse da elecciones inmediatas como solución del problema político o se colocará en una situación muy peligrosa porque el tiempo comienza a jugar decisivamente. O se llama a elecciones en el menor plazo posible o los propios militares que conspiran pueden arrojarlo del poder de la misma manera que él arrojó a Onganía y a Levingston, dos señores que tampoco se ocuparon del tiempo, pensando que ellos podrían neutralizarlo mediante una habilidad que brilló por su ausencia mientras gobernaron. En el caso Lanusse puede pasar lo mismo si insiste en seguir perdiendo el tiempo que hoy, más que nunca, resulta valioso y decisivo.

Por eso, el apuro no debe ser nuestro sino de ellos porque el tiempo ha comenzado a jugar a nuestro favor y al de nuestro Pueblo. Si la mala intención los impulsara a proceder mal es probable que sucumban víctimas de su propio mal procedimiento. En la acción política hay cosas que no se pueden hacer por la fuerza, menos aún cuando, como en el caso de Lánusse, solo se dispone de una fuerza demasiado aleatoria.

En medio de todo, si el factor tiempo es esencial, no lo es menos el "juego limpio" prometido que, hasta este momento, no se ha hecho presente en ninguna circunstancia. Pero, como en todas las cosas, en la política, "la mentira tiene patas cortas" y estos no son momentos ya para ensayar sofismas de dudosa calidad. El "Gran Acuerdo Nacional" va resultando así un verdadero pozo de sorpresas.

Frente a cuanto está ocurriendo, tengo la impresión de que tanto Lanusse como su "morganático" Ministro del Interior están "tirando a la larga", sin percatarse que en el pecado llevan la penitencia. Como quiera que sea, nosotros debemos responder a éso con una conducta adecuada: si se normaliza la situación institucional del país, entregando el Gobierno durante el año 1972, podremos apoyar a la actual dictadura militar para que lo haga pero, si ese plazo se alarga, deberemos apoyar a los que están dispuestos a echarlo por la fuerza.

Este es un problema que la dictadura tiene con el Pueblo Argentino, no con Perón y es a ese Pueblo al que ha de responderle en hechos, no con promesas: que se convoque a elecciones libres, sin limitaciones, proscripciones ni "trampitas" pre o pos electorales; que se realicen de inmediato y que se entregue el Gobierno al que gane, junto con el Poder para que las Fuerzas Armadas puedan regresar a sus cuarteles, de donde no debieron haber salido nunca para enfrentarse con su Pueblo. Si estas cosas no se arreglan así, la dictadura militar debe considerar como un hecho insoslayable la continuación de la lucha por todos los medios a nuestro alcance.


Estas mismas palabras la he hecho llegar a la dictadura militar y espero que, por su bien, las tengan en cuenta, desde que están dichas con la más buena intención. Sobre lo que se refiere a las "cuestiones personales de Perón", también les he aclarado que "no cuentan", porque aunque me correspondan muchas cosas legalmente, si la dictadura las niega, es ya cuestión de su conciencia y no de la mía. Otro tanto ocurre con la devolución del cadáver de Eva Perón, profanado por los mismos que hoy usurpan el poder: todo depende de que ellos quieran librarse, aunque sea en parte, de tan infamante acusación. En consecuencia, Perón no pide ni acepta nada. Hacer de ésto motivo de negociación sería un intento de soborno, que no estoy dispuesto a consentir.

En cuanto Usted que ha conversado con el Doctor Mor Roig, como verá si insiste en las mismas cuestiones: él quiere saber si yo aspiro a ser nuevamente Presidente porque, según él, mi renuncia sería prenda de paz. Ahora yo le pregunto ¿para qué quieren que yo renuncie? ¿Es que tienen en proyecto injertar a un General? No se habrán dado cuenta todavía que el Pueblo Argentino no votará por un General, después de lo que los generales han hecho con el país y con su propia institución. El Doctor Mor Roig se destruirá si sigue en sus inocentes pretensiones de servir intereses que no son los que corresponden a las aspiraciones del Pueblo Argentino.



Bueno amigo Díaz de Vivar: creo que le he dado la lata: disculpas por ello. Pero, creo que las cosas están demasiado claras como para que ahora pretendan hacernos comulgar con ruedas de carretas. Usted imaginará las pocas ganas que yo puedo tener de ser nuevamente Presidente, pero, lo que no acepto, es que quieran imponérmelo quienes no tienen el menor derecho de hacerlo. Si he de aceptar es una cuestión puramente mía, como así mismo si he de negarme a hacerlo es cuestión en la que nadie debe intervenir: ¿no se ha prometido que el asunto electoral será sin limitaciones ni proscripciones? Le ruego que, junto con mi saludo más afectuoso, quiera aceptar mis mejores deseos. Un gran abrazo.

Firmado: Juan Perón